¿Cómo funciona la red del sistema público?
A diferencia del sistema privado, donde la atención suele resolverse en un mismo establecimiento, la red pública de salud se organiza en tres niveles de complejidad. Esta estructura permite ordenar la atención y coordinar el acceso a diagnósticos, controles y tratamientos según las necesidades de cada persona.
Conoce más sobre el funcionamiento del sistema de salud en Chile.
SISTEMA PRIVADO
En el sistema privado, la atención suele gestionarse en redes de prestadores (clínicas, centros médicos, laboratorios e imagenología), con financiamiento a través de isapres o pago directo, y también mediante convenios para beneficiarios Fonasa en modalidad de Libre Elección.
-
La atención privada se entrega a través de distintos prestadores —clínicas, centros de salud, consultas, laboratorios y centros de imagenología— que operan en redes y convenios. En términos de financiamiento, las ISAPRES administran planes de salud y bonifican prestaciones según cobertura, arancel y condiciones del plan; adicionalmente, una parte de la población accede a prestadores privados mediante FONASA en Modalidad Libre Elección (MLE), cuando existen convenios disponibles.
En general, este modelo permite que exámenes, consultas y procedimientos se coordinen con mayor rapidez dentro de una misma red, aunque los tiempos y costos pueden variar según disponibilidad, cobertura y copago.
SISTEMA PÚBLICO
ATENCIÓN PRIMARIA
Es la puerta de entrada al sistema público. Aquí se realiza la evaluación inicial, controles y seguimiento de salud, y se decide cuándo derivar a especialidades.
-
Los CESFAM y centros de APS resuelven la mayoría de las necesidades de salud habituales: controles preventivos, manejo de enfermedades crónicas, atención general y coordinación de cuidados. Cuando se requiere atención de mayor complejidad, la APS gestiona la derivación a especialidad mediante interconsultas y coordina exámenes y seguimientos.
ESPECIALIDAD AMBULATORIA
En este nivel se atienden consultas de especialistas y se solicitan exámenes y procedimientos que apoyan el diagnóstico y tratamiento.
-
Los CDT/CRS concentran la atención de especialidades (por ejemplo, cardiología, traumatología o ginecología) y parte importante de los exámenes y procedimientos ambulatorios. Aquí se confirma o descarta diagnósticos, se indica tratamiento y, si es necesario, se coordina el ingreso a atención hospitalaria. La oportunidad en este nivel depende de agenda, disponibilidad de especialistas y articulación con APS y hospitales.
ALTA COMPLEJIDAD (HOSPITAL)
Aquí se realizan prestaciones de mayor complejidad: cirugías, hospitalizaciones y procedimientos que requieren infraestructura y equipos especializados.
-
Los hospitales concentran la atención de alta complejidad, incluyendo cirugías, hospitalizaciones, procedimientos especializados y cuidados que requieren equipamiento y equipos clínicos avanzados. La coordinación con los niveles previos es clave para asegurar continuidad: que los pacientes lleguen con exámenes completos, indicaciones claras y un plan de seguimiento al alta.
Viaje actual del paciente
Desliza para ver el viaje completo del paciente
──────────────▶
El recorrido de un paciente puede verse simple en el papel. El desafío aparece cuando ese recorrido se multiplica por cientos o miles: cada caso sigue rutas distintas y se intersecta con múltiples unidades y decisiones.
Cuando la información y la coordinación no fluyen, se acumulan quiebres, se repiten gestiones y aumentan los tiempos de espera.